miércoles, febrero 15, 2006

LA ORIENTACION PARA MEJORAR LA EDUCACIÓN

Recientemente se ha publicado un artículo de opinión en "El Periódico de Aragón" firmado por una representante de la Asociación de Profesores de Educación Secundaria en donde, a mi parecer, se vierten varias aseveraciones carentes de rigor.
En dicho artículo se pone en entredicho el papel de los orientadores en los centros educativos y poco menos que nos hace responsables del actual fracaso escolar. La profesora Alejandra Gallardo llama despectivamente Gabinetes Psicopedagógicos a los actuales Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica que intervienen en los colegios de Infantil y Primaria; y por otro, Departamentos de Orientación a los que lo hacen en los Institutos. Todos nosotros hemos aprobado una oposición al cuerpo de profesores de Educación Secundaria por la Especialidad de Psicología y Pedagogía, igual que otros lo han hecho por Matemáticas o por Lengua, con la diferencia que en nuestro caso ni siquiera podemos optar a ser catedráticos como ella porque la Administración Educativa Aragonesa nunca ha convocado el acceso a cátedras en nuestra especialidad. Por tanto, es inexacto que todos los componentes son psicólogos, ya que hay también pedagogos, psicopedagogos y de otras muchas licenciaturas universitarias tal como en cualquier otra especialidad. Parece desconocer la realidad del Sistema Educativo Español cuando se nos tilda de que "hacemos especulaciones teóricas alejados de las aulas" cuando estamos a tiempo completo en los centros educativos e incluso impartimos docencia directa en asignaturas como Psicología en Bachillerato o Transición a la Vida Activa y Adulta en Secundaria.
Por otro lado, parece que la responsabilidad exclusiva de las altas cifras de fracaso escolar la tenga un ex secretario de Estado con la titulación en Psicología. Todos los demás ministros y ministras y otros altos cargos en educación con las más variadas titulaciones no han tenido nada que ver por lo visto.
Lo que subyace con este artículo es un menosprecio hacia la Orientación Educativa, más debido a los prejuicios y al desconocimiento, según mi punto de vista, que a datos objetivos; y lo que es peor, se destila un tufillo elitista y autoritario como si se añoraran sistemas de enseñanza decimonónicos ya trasnochados por suerte. Resolver el fracaso escolar con más expulsiones y segregando a los alumnos con más dificultades en lugar de solucionar el problema lo agravaría sin duda. Para nosotros en la escuela del futuro todos caben los alumnos más aventajados y también los menos capacitados e incluso los que tienen menos motivación o generan más problemas de conducta. Precisamente por eso nuestro papel es tan importante porque podemos ayudar al profesorado a determinar las necesidades educativas de los alumnos y darles la respuesta adecuada. Para ello hace falta que nuestras escuelas sean mucho más flexibles, con muchos más recursos humanos y que se adapten a la realidad de nuestra sociedad.
Por desgracia, la escasez de recursos humanos en los Servicios de Orientación se suple con creces gracias a la profesionalidad que demuestran día a día la mayoría de los orientadores de los centros educativos. La opinión pública debe saber que conforme aumenta el número de alumnos en los centros también aumenta el número de profesores. Sin embargo, esto no ocurre con los orientadores, por ejemplo un instituto con 300 alumnos contará con su correspondiente orientador pero otro con 1.500 seguirá teniendo sólo uno. Y precisamente, cuando nuestro trabajo se multiplica por las crecientes demandas y funciones, nos encontramos con críticas de nuestros propios compañeros.
Por suerte, la mayor parte de la Comunidad Educativa que ha tenido la oportunidad de conocer la labor de los orientadores en los centros discrepará profundamente de esta profesora. Ayudamos a los alumnos con más dificultades y también a los que tienen mayor capacidad; orientamos a la totalidad de los alumnos a través de los profesores tutores o incluso directamente, asesoramos a las familias e incluso incidimos en su formación; también asesoramos al profesorado en la multiplicidad de problemas de nuestros alumnos: déficit de atención, desmotivación, acoso escolar, alta capacidad, toxicomanías, anorexia, bulimia, conflictos emocionales y un amplio etcétera. En algunos casos servimos de puente entre los alumnos y los profesores o entre éstos y las familias, facilitamos información de los centros especializados para determinadas patologías o salidas educativas, coadyuvamos en la conexión entre los centros de primaria y secundaria, nos coordinamos con otros especialistas sociales o sanitarios y un amplio número de otras funciones. Consideramos que en la escuela actual es más importante una educación emocional que la basada exclusivamente en contenidos memorísticos.
La pena es que la nueva Ley Orgánica de Educación no recoge con suficiente amplitud la necesidad de contar con una sólida red de orientadores para lograr de verdad un sistema educativo de calidad. A mi parecer las medidas preventivas y las sanciones de tipo pedagógico en lugar de las clásicas sanciones contribuirán a mejorar el clima en el aula. Que además deben pasar por potenciar de verdad nuestros centros educativos disminuyendo las ratios y haciéndolos mucho más reducidos.
Para nosotros es fundamental la labor del profesorado. Consideramos que es indispensable que en todos los centros educativos exista un clima adecuado para impartir docencia. Precisamente gran parte de los errores de nuestra escuela se deben a que precisamente no se han tomado decisiones pedagógicas teniendo en cuenta la opinión de los expertos, la mayor parte de estas decisiones han sido de tipo económico y de cara a la galería.
Finalmente, la mejor medida de que las familias se impliquen más en la educación de sus hijos deberá contar con la ayuda de profesionales tal como los orientadores. En todos los informes de la OCDE se resalta la importancia de la orientación educativa y profesional para lograr reducir el fracaso escolar y mejorar la calidad del sistema educativo.

Firmado: Juan Antonio Planas Domingo
Presidente de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España (COPOE)